Pabellón de Alemania. Ejemplo supremo de la abstracción espacial


La “claridad, la simplicidad y la integridad” de la que Georg von Schnitzlerse (comisario del pabellón) se jactó, es, por lo menos, en este edificio, aparente.

¿Qué relación puede existir entre la política industrial alemana –del Deutscher Werkbund- y las opciones hechas por Mies  respecto de unos pilares cruciformes que rigen el espacio junto a una única –y rectora- pieza de ónix? Tal vez se vincule aquí más al concepto de Kunstwollen (voluntad de arte) de su anterior cliente Alois Riegl, más que al concepto de tipo platónico de Hermann Muthesius.

Vale recordar para este cuestionamiento de la racionalidad positivista uno de sus aforismos durante la construcción del Weissenhofsiedlung de Stuttgart:

“ (…) el problema de la nueva vivienda es un nueva vivienda es un problema arquitectónico a pesar de su vertiente técnica y económica. Es un problema complejo y por problema complejo y por tanto sólo se puede resolver con fuerzas creativas y no a través de medios matemáticos o medidas organizatorias.”

Es decir, más allá del programa, la fuerza creativa es ineludible; a diferencia del “función x economía” de Hannes Meyer, Hans Wittwer, Mari Stam, Hans Schmidt o un Karel Teige, Mies trasciende el abordaje funcionalista. Más aún, en un edificio sin programa.

Asimismo, Mies habría dicho en 1923:

“No sabemos de ningún problema formal, sólo problemas constructivos. La forma no es la meta sino resultado de nuestro trabajo.”

Mies van der Rohe. Construir. Publicado en la revista Gnº2, setiembre de 1923.

Y por más que supongamos que este andar constructivo sea un andar creativo, ¿qué relación guarda con la optimización de la forma un desordenado sistema estructural híbrido de pilares y muros “semi-portantes”?

Pues, bien, tal vez, en calidad de estructura conceptualmente pura, su objetivo sea dar voz al “espíritu de una nueva era”.

“La arquitectura es la voluntad de la época expresada espacialmente. Viva. Cambiante. Nueva.”
Mies van der Rohe. Edificio de oficinas. Publicado en la revista Gnº1, julio de 1923.

Aquí se entroncan de nuevo aquellas tres palabras de von Schnitzlerse: claridad, simplicidad e integridad.

En este sentido, y en términos teóricos, el Pabellón de Alemania ha cumplido un rol mesiánico en decodificar espacialmente las características de un nuevo tiempo. En una analogía con el campo del arte, los caminos del lenguaje arquitectónico se aproximan a la abstracción radical, a la superación de la empatía o mímesis natural de la que nos hablaba Worringer, también conocido de Mies en los círculos intelectuales de Berlín. El Pabellón se aleja, radicalmente, de cualquier sentido figurativo Secessionista de la era Guillermina.

Por su parte, la mencionada ausencia de determinaciones funcionales, permite ahondar en algunas exploraciones que Mies venía desarrollando durante toda la década del 20´.

Así el Pabellón se concibe como un espacio continuo, un todo unificado apoyado en un modulado de formas y elementos espaciales acompañados por un equipamiento diseñado espacialmente por el autor.

Asimismo, la distinción conceptual entre estructura y cerramiento llevan a una elevación del plano formal sobre el constructivo, llegando incluso a la independización sobre el contexto. Sus espacios interiores se proyectan sobre un espacio exterior que cumple de caja de resonancia y cuya presencia es magnificada oír la ausencia de luz artificial. Estas reverberaciones, generan un espacio no jerarquizado, abierto a las diagonales y el movimiento, su única simetría es la horizontal, en tanto van der Rohe ubica la línea del ojo a mitad de distancia entre piso y techo.

De esta manera, el arquitecto logra multiplicar el sistema de simetrías biaxiales en sección despejando a la planta libre de este modo de ordenación. Aunque posado sobre un bajo podio –cita schinkeliana- su proyecto se presenta como un avance sobre el agotado lenguaje clásico, a la vez que marca una genealogía otra para la Era de la Máquina.

Referencias

WESTON, R. (2005). Pabellón Alemán. En: Plantas, secciones y alzados: edificios clave del siglo XX. Barcelona: Gustavo Gili.

EVANS, R: “Las simetrías paradójicas de Mies van der Rohe”.En Traducciones.Pre textos, España, 2005.

COLQUHOUN, A: “La Alemania de Weimar: la dialéctica de lo moderno,1920-1933”. En Arquitectura moderna. Una historia desapasionada. GustavoGili, Barcelona, 2005.

Arq. Pablo Canén

Responsable bloque 3

Arquitecto. Docente de la cátedra de Arquitectura y Teoría, docente colaborador de la cátedra de Historia de la Arquitectura Nacional, miembro del EDD Gen 08 (FArq – UdelaR). Se ocupa como arquitecto pasante en DGA – UdelaR.

01. Fotografía GV Gen´06. Pablo Canén

02. Fotografía GV Gen´06. Pablo Canén

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